nocturno
una mano se extiende hasta el jardín de mis palabras
que no son mías
son del tiempo y de sus escamas
una mano me descubre
los pétalos de ternura que recogí en el camino
mientras hablábamos entre almohadas
-Te envié un mensaje con el viento.
-Dormía, aún así, sentí tu aliento.
-Y entre tanto invierno, ¿despertarás cuando amanezca?
-Solo si eres también aire, si me hablas sin vacíos, sin verbos.
























